Desde el principio de nuestra historia, la mano fue el primer instrumento que el hombre utilizó para curarse, para descubrir y para “sentir”.
Como seres hu-manos que somos, conocemos bien la importancia que tiene el tacto en nuestro desarrollo y en nuestra evolución.
La utilización generalizada de medios técnicos, y sobre todo en el mundo médico, ha adormecido el potencial de nuestras manos haciéndonos perder muchas de sus posibilidades.
A pesar de todo la mano guarda la memoria de estos dones y capacidades que todos poseemos, aunque no seamos conscientes de ello.
Las manos están ahí, siempre a nuestra disposición.

Français
English